martes, 27 de marzo de 2012

Liberales y Conservadores

A partir de la independencia de México hubo un gran enfrentamiento entre liberales y conservadores, ambos buscaban una forma de gobierno para este nuevo país independiente. Se puede decir que la influencia de la constitución de Cádiz fue decisiva en los principios del liberalismo mexicano. Algunos burgueses también estaban contra los monarquitas borbones ya que ellos querían que se implantase una economía liberal capitalista mercantil para sus propios beneficios. "Las revoluciones norteamericana y francesa consolidaron y difundieron la soberanía popular, los derechos del hombre, la igualdad ante la ley, la tolerancia religiosa, la división del gobierno en tres poderes y los derechos políticos”. Estos acontecimientos influyeron también en el liberalismo de México.
De acuerdo al texto: Hubo un liberalismo económico social el cual engloba los temas fundamentales de la propiedad, del librecambio y la protección; y el político jurídico, que trata de las “libertades, la vinculación del liberalismo con la democracia, la secularización de la sociedad y la identidad liberalismo-federalismo”.
Los liberales buscaban una republica federal, mientras que los conservadores se eran centralistas, corporativistas, clericales, militaristas y monárquicos. Buscaban implantar la monarquía en México. Tanto las ideas del liberalismo como el conservadurismo fueron concebidas, durante el siglo XVI, para ser más precisos durante la revolución inglesa, fueron creadas pensando en crear un estado más ordenado y laico, sustituir los privilegio del estado por igualdad y generalidad. La ilustración traía implícita el liberalismo por sus ideas, que más adelante fueron reforzadas con las diferentes revoluciones donde se difundió la soberanía nacional, la igualdad del hombre, la tolerancia religiosa y la división de poderes en tres. Todas estas ideas dieron lugar a muchas posiciones entre ellas la conservadora, que aunque tenían en común las misma raíces ideológicas defendía la tradición y libertades históricas, de esta misma se mencionan características propias como ser militarista, clerical, centralista.
Por su parte el liberalismo también se modifica en México, no se divide en tres poderes como de donde proviene su influencia, sino más bien se divide en radicales y moderados, otros autores mencionan otras clases de liberalismo (Knight) quien toma influencias, ideas más amplias sobre para dividirlas en tres tipos de liberalismo. Hale por su parte se enfoca más a su estructuración: constitucionalismo, utilitarismo, modelo norteamericano etc. Hubo liberales con tendencia conservadora ya que no estaban tanto en contra del clero y sus bienes, a estos se les conocía como liberales moderados, los que no seguían o aceptaban la tendencia liberal al 100%.
Principales diferencias entre liberales y conservadores

Los liberales opinaban que el país debía tener una forma de gobierno federalista, en la que cada estado se gobernara por sus propias leyes, pero permaneciendo todos unidos en una federación. En esa forma, cada región del país podría desarrollarse libremente y alcanzar el progreso que permitiera a los ciudadanos gozar de todas las comodidades de la época. En cambio, los conservadores eran partidarios del centralismo, es decir, de que el gobierno central ejerciera las funciones y tomara todas las decisiones de las provincias. Argumentaban que durante la Colonia el país se había acostumbrado a estar bajo el mando de una autoridad fuerte y única, y que los gobiernos republicanos no habían demostrado capacidad para sacar adelante al país.
El grupo conservador también estaba a favor de la existencia de los "fueros", esto es, los privilegios de que gozaban el clero y el ejército para ser juzgados por tribunales especiales. Los liberales hicieron suyas las ideas de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, donde se consideraba la igualdad de todos ante la ley como un derecho básico. Para ellos, nadie debía tener privilegios especiales, por lo que rechazaban la existencia de los fueros. También este grupo veía a las grandes extensiones de tierra improductiva como un obstáculo para el desarrollo político y económico del país, por lo que no estaba de acuerdo en que la Iglesia tuviera grandes propiedades, ni en la propiedad comunal de los pueblos indígenas ni en las grandes haciendas; concebía el esfuerzo personal como la única forma válida de tener riquezas y por eso sostenía que la tierra debía estar en manos de pequeños propietarios que, con base en su trabajo, contribuyeran al progreso del país.
En cambio, para los conservadores las grandes propiedades de la Iglesia, la propiedad comunal de los pueblos, así como las grandes haciendas eran totalmente legítimas, porque las habían poseído en el pasado. Opinaban que estas propiedades garantizaban la estabilidad del país, porque los dueños de grandes terrenos buscarían que se mantuvieran la unidad y la paz, y que sólo quien poseía algo era capaz de cuidarlo; por ello consideraban que el gobierno debía estar formado por personas de reconocido prestigio y poseedores de tierras y capitales.
Para concluir podría señalar como una semejanza a la postura de Hale, sin embargo, aunque muy importante en su época, reforzó el mito de que México en particular, y América Latina en general, habían “nacido liberales”. Hale demostró que la distancia entre los liberales y los conservadores (como la historiografía tradicional los llamaba) era mucho menor de lo que hasta entonces se había pensado. Pero al hacerlo, el resultado fue implicar que todos eran liberales: unos liberales a secas, y otros “liberales-conservadores”. En otras palabras, Hale –con una interpretación diferente- reforzó el mito de que la independencia de América Española (y hasta cierto punto la de Brasil y Haití también) había sido producto de las reformas “liberales” impuestas por los Borbones (las reformas pombalinas en Brasil y la ideología de la Revolución Francesa en el caso de Haití), y que, una vez transformado el imperio en naciones, el liberalismo dominante de la época se convirtió en la ideología hegemónica en América Latina.

Las Etapas de la Revolución Mexicana.

Etapa Maderista.
El punto de partida del proceso revolucionario fueron las declaraciones realizadas por el presidente Díaz al periodista estadounidense Creelman en 1908, en las que afirmaba que el pueblo mexicano ya estaba maduro para la democracia y que él no deseaba continuar en el poder. Comenzó en el país una intensa actividad política y ese mismo año apareció el libro La sucesión presidencial en 1910, escrito por Francisco Ignacio Madero, que se convirtió en el manifiesto político de los grupos de oposición a la dictadura: las clases medias, los campesinos y los obreros, contrarios a la reelección de Díaz para un nuevo mandato presidencial, pero también opuestos a las costumbres aristocráticas y al afrancesamiento dominante, a la política económica del colonialismo capitalista y a la falta de libertades políticas bajo el régimen dictatorial.
En abril de 1910 Madero fue designado candidato a la presidencia por el Partido Nacional Anti reeleccionista, fundado un año antes con un programa a favor del sufragio efectivo y la no reelección, pero sin claros contenidos sociales y económicos. En mayo del mismo año se produjo en Morelos la insurrección de Emiliano Zapata al frente de los campesinos, que ocuparon las tierras en demanda de una reforma agraria. Díaz fue reelegido para un séptimo mandato y Madero intentó negociar con él para obtener la vicepresidencia de la República, pero fue encarcelado por el dictador en Monterrey el 6 de junio, aunque poco después obtuvo la libertad y escapó a San Antonio (Texas). El 15 de octubre de 1910, Madero y sus colaboradores acordaron el Plan de San Luis, que llamó a la insurrección general y que logró el apoyo de los campesinos al incluir en el punto tercero algunas propuestas de solución al problema agrario. El 20 de noviembre se produjo la insurrección de Francisco (Pancho) Villa y Pascual Orozco en Chihuahua, pronto secundada en Puebla, Coahuila y Durango. En enero de 1911 los hermanos Flores Magón se alzaron en la Baja California y los hermanos Figueroa en Guerrero.
Pese al fracaso de Casas Grandes, en marzo de ese mismo año, el 10 de mayo los revolucionarios ocuparon Ciudad Juárez, donde se firmó el tratado por el que se acordaba la dimisión de Díaz, que salió del país el 26 de mayo siguiente, y el nombramiento como presidente provisional del antiguo colaborador de la dictadura, Francisco León de la Barra, que conservó a los funcionarios y militares adictos a Díaz.

Presidencia de Madero (1911-1913)

El gobierno procedió al desarme de las fuerzas revolucionarias, pero los zapatistas se negaron a ello, exigiendo garantías de que serían atendidas sus demandas en favor de una solución para el problema agrario. El general Victoriano Huerta combatió a los zapatistas del estado de Morelos en los meses de julio y agosto de 1911, los derrotó en Cuautla y los obligó a refugiarse en las montañas de Puebla. Sin embargo, en las elecciones presidenciales resultó elegido Madero, que tomó posesión de su cargo el 6 de noviembre de 1911, pero que no logró alcanzar un acuerdo con Zapata ni con otros líderes agrarios por su falta de sensibilidad para resolver los problemas sociales planteados por el campesinado.
El 25 de noviembre Zapata proclamó el Plan de Ayala, en el que se proponía el reparto de tierras y la continuación de la lucha revolucionaria. Orozco, tras ser nombrado por los agraristas jefe supremo de la revolución, se sublevó en Chihuahua en marzo de 1912, y otro tanto hicieron los generales Bernardo Reyes y Félix Díaz en Nuevo León y Veracruz respectivamente. El Ejército federal, al mando de Prudencio Robles y Victoriano Huerta, reprimió con dureza los levantamientos, estableciendo campos de concentración, quemando aldeas y ejecutando a numerosos campesinos. En la ciudad de México tuvo lugar en febrero de 1913 la que se denominó Decena Trágica, enfrentamiento entre los insurrectos y las tropas del general Huerta, que causó alrededor de 2.000 muertos y 6.000 heridos. Con la insólita mediación del embajador estadounidense, Henry Lane Wilson, el general Huerta llegó a un acuerdo con el general Díaz, destituyó a Madero y se autoproclamó presidente el 19 de febrero de 1913. Cuatro días después el presidente Madero y el vicepresidente Pino Suárez fueron asesinados por órdenes de Huerta.

La Revolución Constitucionalista (1913-1914)

El gobierno de Huerta no fue reconocido por el gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza, quien el 26 de marzo de 1913 proclamó el Plan de Guadalupe, bandera de la revolución constitucionalista, por el que se declaraba continuador de la obra de Madero y procedía a la formación del Ejército constitucionalista, al que no tardaron en sumarse el coronel Álvaro Obregón en Sonora, y Pancho Villa en el norte, mientras Zapata volvía a dominar la situación en el sur y este del país. La oposición a Huerta en la capital se realizó a través de la Casa del Obrero Mundial, de tendencia anarquista y defensora de las clases obreras urbanas, pero cercana a los planteamientos agrarios del movimiento zapatista, al que dotaron de una ideología más definida, y del lema "Tierra y Libertad", que los alejaba tanto de Huerta como de Carranza. Las tropas constitucionalistas, formadas por campesinos y gentes del pueblo, derrotaron al Ejército federal por todo el territorio nacional: Villa ocupó Chihuahua y Durango con la División del Norte; Obregón venció en Sonora, Sinaloa y Jalisco con el Cuerpo de Ejército del Noroeste; y Estados Unidos, tomando partido por los oponentes a Huerta, hizo desembarcar su infantería de Marina en Veracruz el 21 de abril de 1914. Después del triunfo constitucionalista en Zacatecas el 24 de junio de ese mismo año y la ocupación de Querétaro, Guanajuato y Guadalajara, Huerta presentó la dimisión el 15 de julio siguiente y salió del país. En el Tratado de Teoloyucan se acordó la disolución del Ejército federal y la entrada de los constitucionalistas en la capital, que se produjo el 15 de agosto de 1914.
El Triunfo de Carranza (1914-1919)
Pronto surgieron diferencias entre los revolucionarios, divididos en tres grupos: los villistas, que ofrecían un programa político y social poco definido; los zapatistas, que mantenían los principios formulados en el Plan de Ayala; y los carrancistas, vinculados a la burguesía y deseosos de preservar los beneficios obtenidos por los generales, empresarios y abogados adictos a Carranza. En la Convención de Aguascalientes, en noviembre de 1914, se acordó el cese de Carranza como jefe del Ejército constitucionalista y de Villa como comandante de la División del Norte, así como el nombramiento de Eulalio Gutiérrez como presidente provisional. Carranza se trasladó a Veracruz, Gutiérrez llevó el gobierno a San Luis Potosí y la ciudad de México quedó en poder de Villa y Zapata, cuya colaboración inicial terminó un mes más tarde con la salida de ambos de la capital y la reanudación de las hostilidades.

Con los decretos de finales de 1914 y la Ley Agraria de enero de 1915, Carranza ganó para su causa a amplios sectores de la población, mientras los ejércitos carrancistas al mando del general Obregón ocuparon Puebla el 4 de enero de 1915 y derrotaron a Villa en Celaya, Guanajuato, León y Aguascalientes, entre abril y julio del mismo año, por lo que Estados Unidos reconoció al gobierno de Carranza en el mes de octubre. Villa inició en el norte una guerra de guerrillas y trató de crear conflictos internacionales con Estados Unidos, cuyo gobierno, en 1916, envió tropas en su persecución, aunque éstas no lograron capturarlo. En el sur, Zapata realizó repartos de tierras en Morelos y decretó algunas medidas legales para intentar consolidar las reformas agrarias y las conquistas sociales logradas, pero también los zapatistas fueron derrotados por las tropas constitucionalistas al mando de Pablo González y obligados, entre julio y septiembre de 1915, a replegarse a las montañas.
En septiembre de 1916, Carranza convocó un Congreso Constituyente en Querétaro, donde se elaboró la Constitución de 1917, que consolidaba algunas de las reformas económicas y sociales defendidas por la revolución, en especial la propiedad de la tierra, la regulación de la economía o la protección de los trabajadores. En las elecciones posteriores, Carranza fue elegido presidente de la República y tomó posesión de su cargo el 10 de mayo de 1917. Zapata mantuvo la insurrección en el sur hasta que, víctima de una traición preparada por Pablo González, cayó en una emboscada en la hacienda de San Juan Chinameca, donde el 10 de abril de 1919 fue asesinado.


PREGUNTAS.

¿De dónde surge la parte social de la constitución mexicana y cuál es su contenido?
La Constitución mexicana vigente fue promulgada en la ciudad de Querétaro, el 5 de febrero de 1917 (60 años antes se había promulgado la Constitución de 1857) y entró en vigor el primero de mayo siguiente. Su antecedente mediato fue el movimiento político-social surgido en México a partir de 1910, que originalmente planteó terminar con la dictadura porfirista y plasmar en la Constitución el principio de la no reelección. Asesinado el presidente Madero, Victoriano Huerta (quien había ordenado su muerte) alcanzó la Presidencia de la República, pero en 1913 Venustiano Carranza se levantó en armas en contra de Huerta.
Las garantías individuales y sociales.
 Las individuales están sobre todo, pero no únicamente, contenidas en los primeros 29 artículos de la Constitución. Las sociales, que son las que me interesan, están principalmente, pero no solamente, en los Artículos “3º, 27 y 123” 
Artículo 3º.- “Hará plena libertad de enseñanza; pero será laica la que sé de en los establecimientos oficiales de educación, y gratuita la enseñanza primaria superior y elemental, que se imparta en los mismos establecimientos”
Artículo 27.- “La propiedad privada no puede ocuparse para uso público, sin previa indemnización. La necesidad o utilidad de la ocupación deberá ser declarada por la autoridad administrativa correspondiente; pero la expropiación se hará por la autoridad judicial, en el caso de que haya desacuerdo sobre sus condiciones”
Artículo 123.- “Las facultades que no estén expresamente concedidas por la Constitución a los funcionarios federales, se entienden reservadas a los Estados”.

¿Cuáles son las características de los llamados derechos sociales o de crédito como derecho humanos de segunda generación?

Los derechos de Segunda Generación o Derechos Económicos, Sociales y Culturales tienen como objetivo fundamental garantizar el bienestar económico, el acceso al trabajo, la educación y a la cultura, de tal forma que asegure el desarrollo de los seres humanos y de los pueblos. Su reconocimiento en la historia de los Derechos Humanos fue posterior a la de los derechos civiles y políticos, de allí que también sean denominados derechos de la segunda generación.

¿Cuáles son los derechos humanos de cuarta generación?
Como afirma Graciano González en su introducción a Derechos humanos: la condición humana en la sociedad tecnológica), una consideración filosófica de los valores de razón, dignidad, libertad, igualdad, solidaridad y paz, que expresan dicha condición, debe realizarse a través de un discurso que considere los derechos humanos como exigencias morales de realización tanto en el nivel personal como en el comunitario. Introducir la tecnología en este contexto significa atender a la necesidad de traducir dicho discurso en términos que puedan también a abarcar a la ciencia y a la tecnología como elementos que modifican el concepto de espacio o ámbito en el que se manifiestan, profundizan, y desarrollan los derechos humanos. Este nuevo ámbito está abriendo nuevas perspectivas para entender, de una forma sustancialmente más amplia, la declaración universal de los derechos humanos de 1948. Toda una serie de problemas éticos y jurídicos que tienen que ver con dichos derechos, y que están pidiendo urgente respuesta, están a la espera de ser reformulados. De dicha reformulación, que nos encamina hacia una cuarta generación de los derechos humanos.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Plan de Ayutla

Características del Plan de Ayutla
Emitido el 1° de Marzo de 1854. En su formulación participaron figuras como Juan Álvarez, Ignacio Comonfort, Trinidad Gómez, Diego Álvarez, Tomás Moreno y Rafael Benavides. Abogaba por instituciones democráticas, por una República representativa popular. Desde el punto de vista jurídico, es una respuesta legítima al uso ilegal de la fuerza, una reacción contra la dictadura de Santa Anna y que permitiría al pueblo mexicano retomar su libertad. Sujetaría a la autoridad bajo el manto de las leyes y la gente sería representada por la vigencia de las garantías individuales. Destituía al general Antonio López de Santa Anna. Reinvindica las instituciones con el papel como destino natural de los mexicanos. Tenía un carácter democrático ya que los personajes que en el Plan estaban involucrados, representaban a sargentos, cabos y tropas. 

Contenido del Plan de Ayutla
Consta de 9 artículos:

Los jefes, oficiales é individuos de tropa que suscriben,  reunidos por citacion del Sr. coronel D. Florencio Villareal, en el pueblo  de Ayutla, distrito de Ometepec, del Estado libre y soberano de Guerrero: Considerando: Que la permanencia de D. Antonio Lopez de Santa-Anna en el poder es un amago constante para las libertades públicas, puesto que con el mayor escándalo, bajo su gobierno se han hollado las garantías individuales que se respetan aun en los países menos civilizados; Que los mexicanos, tan celosos de su libertad, se hallan en el peligro inminente de ser subyugados por la fuerza de un poder absoluto, ejercido por el hombre á quien tan generosa como deplorablemente se confiaron los destinos de la patria; Que bien distante de corresponder á tan honroso llamamiento, solo ha venido á oprimir y vejar á los pueblos recargándolos de contribuciones onerosas, sin  consideracion á la pobreza general, empleándose su producto en gastos superfluos, y formar la fortuna, como en otra época, de unos cuantos favoritos; Que el plan proclamado en Jalisco y que le  abrió las puertas de la República, ha sido falseado en su espíritu y objeto, contrariando  el torrente de la opinion, sofocada por la arbitraria restriccion de la imprenta; Que ha faltado al solemne compromiso que contrajo con la nacion al pisar el suelo patrio, habiéndole ofrecido que olvidaria resentimientos personales y  jamas se entregaria en los brazos de ningun partido; Que debiendo conservar la integridad del territorio de la República, ha vendido una parte considerable de ella, sacrificando á nuestros  hermanos de la frontera del Norte, que en adelante serán extranjeros en su propia patria, para ser lanzados después, como sucedió a los californios; Que la nacion no puede continuar por mas tiempo sin constituirse de un modo estable y duradero, ni dependiendo su existencia política de la voluntad caprichosa de un solo hombre; Que las instituciones republicanas son las únicas que convienen al país, con exclusion absoluta de cualquier otro sistema de gobierno; Y por ultimo, atendiendo á que la independencia nacional se halla  amagada bajo otro aspecto no ménos peligroso, por los conatos notorios del partido dominante levantado por el general Santa-Anna; usando de los mismos derechos de que usaron nuestros padres en 1821 para conquistar la libertad, los que suscriben proclaman y protestan sostener hasta morir, si fuere necesario, el siguiente PLAN. 

1º. Cesan en el ejercicio del poder público D. Antonio Lopez de Santa-Anna y los demas funcionarios que como él hayan desmerecido la confianza de los pueblos, ó se opusieren al presente plan. 

2º. Cuando este haya sido adoptado por la mayoría de la nacion, el general en jefe de las fuerzas que lo sostengan, convocará un representante por cada Estado y Territorio, para que reunidos en el lugar que estime conveniente, elija al presidente interino de la Republica, y le sirvan de consejo durante el corto período de su encargo. 

3°. El presidente interino quedará desde luego investido de amplias facultades para atender la seguridad é independencia nacional, y á los demas ramos de la administración pública. 

4º. En los Estados en que fuere secundado este plan político, el jefe principal de las fuerzas adheridas, asociado de siete personas bien conceptuadas, que elegirá él mismo, acordará y promulgará al mes de haberlas reunido, el  Estatuto provisional que debe regir en su respectivo Estado ó Territorio, sirviéndole de base indispensable para cada Estatuto, que la nación es y será siempre una, sola, indivisible é independiente.

5º. A los quince dias de haber entrado en sus funciones el presidente interino, convocará el congreso extraordinario, conforme á las bases de la ley que fué expedida con igual objeto en el año de 1841, el cual se ocupe exclusivamente de constituir á la nación bajo la forma de República representativa popular, y de revisar los actos del ejecutivo provisional de que se habla en el artículo 2º. 
6º. Debiendo ser el ejercito el apoyo del órden y de las garantías sociales, el gobierno interino cuidará de conservarlo y atenderlo, cual demanda su noble instituto, así como de proteger la libertad del comercio interior y exterior, expidiendo á la mayor brevedad posible los aranceles que deben observarse, rigiendo entretanto para las aduanas marítimas el publicado bajo la administracion del Sr. Ceballos. 
7º. Cesan desde luego los efectos de las leyes vigentes sobre sorteos y pasaportes, y la gabela impuesta á los pueblos con el nombre de capitacion. 
8°. Todo el que se oponga al presente plan ó que prestare auxilios directos ó indirectos á los poderes que en él se desconocen, será tratado como enemigo de la independencia nacional. 
9°. Se invita á los Exmos. Sres. generales D. Nicolás Bravo, D. Juan Alvarez y D. Tomás Moreno, para que puestos al frente de las fuerzas libertadoras que proclaman este plan, sostengan y lleven á efecto las reformas administrativas que en él se consignan, pudiendo hacerle las modificaciones que crean convenientes para el bien de la nacion. 

Relación del Plan de Ayutla y Constitución de 1857
El plan de Ayutla reunió al congreso constituyente del otrora documento que sería llamado Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos de 1857.

¿Por que se dice que la Constitución de 1857 era liberal?
Por que tenía a todos los liberales de su parte aunque esta no fuera estrictamente liberal. Estos personajes se preocuparon por institucionalizar al país, otorgarle una Constitución, los congresistas estaban impulsados por las ideas del derecho natural de Tomás Aquino; quien sugería que se debería de someter al derecho positivo bajo los preceptos del derecho natural.
¿Que influencias liberales tuvo esta Constitución?
John Locke, Tomás Aquino, Francisco de Vitoria, Thomas Paine, los documentos Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789; sobre este documento, citó una frase: "Toda sociedad en la cual no esté establecida la garantía de los derechos, ni determinada la separación de los poderes, carece de Constitución"

¿Que derecho y libertades naturales asume esa Constitución?
Garantías individuales a los ciudadanos, libertad de expresión, libertad de asamblea, reafirma la abolición de la esclavitud, eliminó las prisión por deudas civiles, la pena de muerte, tortura, tormentos y alcabalas, enseñanza libre y la soberanía dimana del pueblo.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Elementos que articulan el Estado Nación en México

Nosotros los mexicanos somos el resultado no necesariamente de luchas emancipadoras, sino más bien de un levantamiento armado que se cristalizó junto a ciertos tratados que le daban a la patria un nuevo estatus, una nueva cara, pero que viene siendo ultimadamente lo mismo. En el México recién liberado por el colonialismo, existía un clima de incertidumbre por consolidar la nueva nación; era un “hueso” grandísimo que había que pelear, con demasiados intereses de por medio. Pero no solo se confrontaban las fuerzas políticas internas, que recién se consolidaban en ese tiempo, también el fantasma de Estados Unidos y las naciones europeas que años atrás habían estado saqueando, como en el presente, a América Latina, disputandose el, en esa lucha se gestaron algunas propuestas para manejar políticamente a la naciente nación. En Febrero de 1821, mientras Juan O` Donojú y Agustín Iturbide firmaban los tratados de paz de la guerra de Independencia en Córdoba, parecía que comenzaba el nacimiento de una nueva nación, con características que le permitieran valerse por sí misma.Una vez alcanzada ésta, el país se va topando con diferentes problematicas, su población era analfabeta en su mayoría y se sentía desvinculada absolutamente de unos acontecimientos políticos cuyo sentido se le escapaba, pero se vería afectada por incomodas medidas de gobierno, tales como la sujeción a los impuestos de capas de población hasta entonces excluidas de esta carga, o el alistamiento militar, sin que se beneficiara de las ventajas que hubiera reportado un sistema judicial eficaz, que tardo mucho en organizarse. El estado moderno no tenia ante él más que comunidades indígenas o campesinas todavía coherentes, haciendas y enclaves señoriales, clanes familiares, redes de lazos personales y de clientelas, en fin, una multitud de cuerpos fuertemente jerarquizados, pequeños y grandes, uno de ellos gigantesco, la Iglesia como estamento, todavía omnipresente, vista como piedra angular de todo el anterior edificio sociopolítico y considerada como el enemigo numero uno por los autores de la constitución. la situación en México en torno a la existencia de un Estado de Derecho durante la primera mitad del siglo XIX se tornaba dura, Había falta de grupos dirigentes de una cierta entidad en las diversas ramas de la vida social y económica, como comercio, agricultura, política, artes, economía, educación, y que impedía la creación de las condiciones necesarias para hacer una nación. Vemos entonces a un México totalmente desorganizado en el poder, con gente desorganizada por su analfabetismo y que desembocaba en una total ignorancia. México careció de un estado de derecho, al menos en el sentido en que hoy lo entendemos, debido a la desorganización social existente y a que la iglesia y el ejército subsistieron durante esos años con más fuerza de la que tuvieron en tiempos coloniales. José María Luis Mora llego a la conclusión de que se imponía revisar las metas liberales en función de las cuales se quería construir el México independiente: “El problema ya no consistía en garantizar la libertad individual mediante la limitación constitucional del poder arbitrario, sino en reformar la sociedad mexicana de manera que el individualismo pudiese tener algún sentido”. El vicio de la inconstitucionalidad que acabo con los sueños de Mora y de tantos otros, arraigo definitivamente en el sistema a raíz de los disturbios que siguieron a la presidencia de Victoria, cuando los partidarios de Guerrero rechazaron la elección que el Congreso había hecho de Gómez Pedraza como presidente de la República y se levantaron en armas para sostener a su candidato. A las alturas de 1840 José Mariah Gutiérrez Estrada se hacia eco del desencanto colectivo sobre la virtualidad del texto constitucional para organizar la nación mexicana de los temores que infundía el inmediato futuro: “Una Constitución, por mas sabia que sea, es un documento muerto si no hay hombres que sepan, quieran y puedan poner en practica sus benéficas disposiciones”. Debe haber una articulacion entre los poderes de la nacion sobre el territorio, una población que participe con la nación y un gobierno que eche a andar todos y cada uno de los elementos determinados en la Carta Magna para no hacer de ella un simple documento lleno de letras.

Formacion del México Independiente

1. Cuestionario
¿Cuáles son los condicionantes para la conformación de un Estado según Mario de la Cueva y  en que tesis de tratadistas se apoya?
Para Rubén Ontiveros, cualquier Constitución no es sino "La cristalización normativa en forma de pacto o compromiso, de un largo debate ideológico previo", en el caso del Estado mexicano, el análisis de su formación no puede extenderse solo a las realizaciones de las clases gobernantes: ha de atender también a los gobernados, Ho si se quiere, a los ingobernados.
El maestro Mario de la Cueva se apoya en la tesis de León Duguit, el Estado se entiende como “un proceso de diferenciación entre gobernantes y gobernados”, y surge la necesidad de proponer una explicación del hecho y de responder a la pregunta sobre la justificación del poder láctico poseído por los gobernantes, porque nadie, ni el Estado por sí mismo, posee una potestad jurídica sobre los hombres, capaz de imponerse como estructura de mando sobre una comunidad y de implantar mecanismos coercitivos.
Max Weber indago sobre la naturaleza del vinculo entre poder y legitimidad en el Estado moderno, concluyendo que éste se caracteriza por una “racionalidad” pura, desprovista de cualquier compromiso con valores determinados, recibiendo acatamiento por la creencia en la legalidad jurídica, de manera que el derecho era legitimans del poder en virtud de su carácter legal-racional, y de esa formalidad y racionalidad extraía la fuerza legitimadora, en cuanto que posibilitaban la deductibilidad interna de normas a partir de otras normas.
Jürgen Habermas ha revisado los fundamentos de legitimidad técnico-jurídica weberiana, y ha reivindicado para el Estado una legitimidad sustentada, sí, en la racionalidad del Derecho, pero una racionalidad practico-moral, distinta de la autárquica, propia del Derecho positivo, a que se refería Weber, e investida de la nota de “imparcialidad” en su fundación, su producción y su aplicación. La solución propuesta por Habermas implica pues, la institucionalización de procedimientos jurídicos que se mantengan permeables en los discursos morales y se basen en un respeto racional al valor, referido a la abstracta adecuación normativa.
El maestro Mario de la Cueva concluye de todo esto, que el carácter jurídico que confiere legitimidad a la autoridad suprema del Estado sobre los ciudadanos es la protección de sus derechos y la garantía de sus librantes individuales: la voluntad de los gobernantes adquiere valor solo en la medida en que se ajusta a la regla de derecho y tiende a la solidaridad social y el ordenamiento legal solo se autentifica como herramienta para la realización de los fines que el texto constitucional enuncia como valores. “De esta forma queda establecida una intima conexión entre ordenamiento y valores, con lo que ello supone de reconocimiento de la dimensión axiológica del derecho”.
¿Qué es una constitución, de donde surge y que refleja?
Una Constitución o carta magna es la norma suprema, escrita o no, de un Estado soberano u organización, establecida o aceptada para regirlo, siendo el conjunto de reglas fundamentales que se aplican al ejercicio del poder estatal. En sentido jurídico, hace referencia al conjunto de normas jurídicas, escritas y no escritas, que determinan el ordenamiento jurídico de un estado, especialmente, la organización de los poderes públicos y sus competencias, los fundamentos de la vida económica y social, los deberes y derechos de los ciudadanos. La constitución refleja los límites y define las relaciones entre los poderes del Estado que, en los países occidentales modernos, se definen como poder legislativo, ejecutivo y judicial, y de estos con sus ciudadanos, estableciendo así las bases para su gobierno y para la organización de las instituciones en que tales poderes se asientan. Este documento busca garantizar al pueblo sus derechos y libertades.

Su origen

Las constituciones las hay de varios tipos, en función de su origen político; pueden ser creadas por contrato entre varias partes, por imposición de un grupo a otro, por decisión soberana, etc.

Constituciones otorgadas

Las constituciones otorgadas se dice que corresponden tradicionalmente a un Estado monárquico, donde el propio soberano es quien precisamente las otorga; es decir, son aquellas en las cuales el monarca, en su carácter de titular de la soberanía, las otorga al pueblo. En este caso, se parte de las siguientes premisas:
  • Desde la perspectiva del monarca, es él quien la otorga, por ser el depositario de la soberanía.
  • Es una relación entre el titular de la soberanía –monarca— y el pueblo, quien simplemente es receptor de lo que indique el monarca.
  • Se trata de una Constitución en la cual se reconocen los derechos para sus súbditos.

Constituciones impuestas

Hay constituciones que son impuestas por el Parlamento al monarca, refiriéndose al Parlamento en sentido amplio, con lo que se alude a la representación de las fuerzas políticas de la sociedad de un Estado, de los grupos reales de poder en un Estado que se configuran en un órgano denominado Parlamento. En este tipo de Constitución, es la representación de la sociedad la que le impone una serie de notas, determinaciones o de cartas políticas al rey, y éste las tiene que aceptar. Por lo tanto, existe en el caso de las constituciones impuestas, una participación activa de la representación de la sociedad en las decisiones políticas fundamentales.

Constituciones pactadas

En las constituciones pactadas la primera idea que se tiene es el consenso. Nadie las otorga en forma unilateral, ni tampoco las impone debido a que si son impuestas y no se pactan carecerían de un marco de legitimidad. Estas constituciones son multilaterales, ya que todo lo que se pacte implica la voluntad de dos o más agentes; por lo tanto, son contractuales y se dice que parten de la teoría del pacto social. Así, se puede pactar entre comarcas, entre provincias, entre fracciones revolucionarias, etc.
Las constituciones pactadas o contractuales implican:
  1. una mayor evolución política que en aquellas que son impuestas u otorgadas
  2. en las pactadas hay, una fuerte influencia de la teoría del pacto social
  3. en aquellas que son pactadas este pacto o consenso se puede dar entre diversos agentes políticos todos aquellos grupos de poder real que estén reconocidos por el Estado.
Así, aún tratándose de una monarquía, cuando se pacta los gobernados dejan de ser súbditos y se consagran como un pueblo soberano.

Constituciones aprobadas por voluntad de la soberanía popular

Son aquellas cuyo origen es directamente la sociedad, la cual por lo general se manifiesta a través de una asamblea. Por lo tanto, no es que la sociedad pacte con los detentadores del poder público, sino que la propia Constitución surge de la fuerza social.

¿Cuál es el dilema entre el hecho que el gobierno deba ser del pueblo y la soberanía de facto? (postura de Rousseau y Hannah Arendt)
El dilema reside en la concepción del Estado al servicio de los ciudadanos y supeditado a los intereses mutuos parece colisionar con su condición de titular de la soberanía, en cuanto ésta supone en la traición que arranca de Jean Bodin: “una autoridad política final y absoluta dentro de la comunidad política”, “el poder absoluto y perpetuo de una república”, aunque limitado de modo un tanto contradictorio con ese pretendido carácter absoluto por el imperio del derecho fundamental o consuetudinario de la comunidad política y el derecho de propiedad de sus ciudadanos.

¿Cómo se caracterizó al Estado Nación en el México independiente?
Se caracterizo por poseer un territorio, una población, un gobierno o régimen de derecho, una lengua y una cultura comunes.
¿Como se integraron Chiapas y Yucatán a la Nación Mexicana? relátalo brevemente:
La anexión de Chiapas.
El 28 de agosto de 1821, el Ayuntamiento de Comitán decidió declarar la Independencia y adherirse al Plan de Iguala publicado por Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero. El acta se dio a conocer el primer día de septiembre de aquel año y se envió a otras poblaciones de la región, entre ellas Ciudad Real (ahora San Cristóbal de las Casas), donde se juró el 8 del mismo mes.
Así, Guatemala declaró su Independencia el 15 de septiembre de 1821, pero sin adherirse al Plan de Iguala. Ciudad Real decidió no reconocer estas propuestas ni aceptar otro gobierno que no fuera el de México. Se envió entonces un comisionado para gestionar la incorporación de Chiapas al Imperio Mexicano.
Así, el 16 de enero de 1822, la regencia expidió un decreto declarando a Chiapas unida al imperio. A fines de febrero llegaron al nuevo territorio las tropas destacadas por el gobierno central a Chiapas, bajo el mando de Vicente Filosola. En el Congreso Constituyente de 1822, la provincia de Chiapas estuvo representada por varios diputados, entre los que se encontraba Manuel Mier y Terán, quien había sido enviado por Agustín de Iturbide a Guatemala para conseguir la incorporación de Chiapas a México.
Como dato curioso, se anexo el estado de Chiapas a México, a excepción de la región del Soconusco, que proclamo su separación de México el 24 de julio de 1824 y ésta fue formalmente anexionada por la República Federal de Centro América el 18 de agosto de 1824. Fue hasta el 11 de septiembre de 1842 que el distrito del Soconusco se reincorpora a México ya como parte del estado de Chiapas.
En el caso de Yucatán, se incide en análogas peculiaridades a las observadas en el antiguo reino de Guatemala, y corrobora el carácter “pactado” de su integración en el Estado Mexicano. Después de que la capitanía general de Yucatán se hubiera unido al Imperio Mexicano en noviembre de 1821, en abril de 1823 se formo una Junta provisional gubernativa, a instancias de su diputación provincial, con objeto de asegurar el imperio de la ley y evitar axial el peligro de anarquía subsiguiente al vacío de poder desencadenado por el proceso de preconstitución nacional que siguió al Plan de Casa Mata y a la momentánea desaparición del Poder Ejecutivo, a causa de la abdicación de Iturbide. El acta de la Junta General de las Corporaciones, Jefes y
Electores de Partido, convocada para precisar las competencias que deberían otorgarse a sus representantes en el segundo Congreso Constituyente, abundaba en esa persuasión de que Yucatán poseía la plenitud de la soberanía, en el uso de la cual acataba al Gobierno de México PERO con ciertas condiciones.
¿Cuáles eran las características de la población del México independiente?
Su población era analfabeta en su mayoría y se sentía desvinculada absolutamente de unos acontecimientos políticos cuyo sentido se le escapaba, pero se vería afectada por incomodas medidas de gobierno, tales como la sujeción a los impuestos de capas de población hasta entonces excluidas de esta carga, o el alistamiento militar, sin que se beneficiara de las ventajas que hubiera reportado un sistema judicial eficaz, que tardo mucho en organizarse. En palabras de un prestigioso historiador hispano-Frances:
“El estado moderno no tenia ante él más que comunidades indígenas o campesinas todavía coherentes, haciendas y enclaves señoriales, clanes familiares, redes de lazos personales y de clientelas, en fin, una multitud de cuerpos fuertemente jerarquizados, pequeños y grandes, uno de ellos gigantesco, la Iglesia como estamento, todavía omnipresente, vista como piedra angular de todo el anterior edificio sociopolítico y considerada como el enemigo numero uno por los autores de la constitución”

¿Cuál era la tesis de José María Luis Mora en torno a la constitución de un México independiente?
La elaboración de una Constitución fue identificada con el nacimiento del Estado mexicano y se deseaba tanto una Constitución como la consolidación de nuestro Estado Nación.

¿Cuál fue la situación en México en torno a la existencia de un Estado de Derecho durante la primera mitad del siglo XIX?
Había falta de grupos dirigentes de una cierta entidad en las diversas ramas de la vida social y económica, como comercio, agricultura, política, artes, economía, educación, y que impedía la creación de las condiciones necesarias para hacer una nación.
En notable discrepancia con esos juicios, José Mariah Luis Mora fundamento el derecho del pueblo mexicano a constituirse como nación independiente en su madurez histórica, que le concedía “bastante fuerza para subsistir por sí mismo, no necesitado ya del apoyo que le había prestado su metrópoli”. Y, al definir las rémoras que incapacitaban a los pueblos para el acceso a la autonomía, lastres de los que según Mora, México se había desprendido, precisando: “Su debilidad, un terreno muy limitado, la falta de industria o de capitales, las producciones del país desconocidas o todavía no apreciadas en el resto del globo, pero mas que todo su despoblación y escasez de luces”. A los ojos de Mora, la sazón de México en 1810 no desemboco en la independencia, porque “el poder moral”, “el convencimiento de las ventajas de la independencia y el resto de obtenerlas” no era todavía sino patrimonio de unos pocos. Se hizo precisa la espera hasta 81821 porque “entonces aun le falta clase ínfima del pueblo conocía, apreciaba y deseaba los bienes consiguientes a la independencia”.
Vemos entonces a un México totalmente desorganizado en el poder, con gente desorganizada por su analfabetismo y que desembocaba en una total ignorancia. México careció de un estado de derecho, al menos en el sentido en que hoy lo entendemos, debido a la desorganización social existente y a que la iglesia y el ejército subsistieron durante esos años con más fuerza de la que tuvieron en tiempos coloniales.

¿Por qué se perdió la fe en la idea de una constitución entre los liberales como Mora o Estrada?
Por los errores acumulados hasta entonces en la nación “constitucional”, por una revolución constitucional que era la fragilidad de la constitución formal frente a la realidad política mexicana. Mora empezó a reconocer la existencia de una dicotomía entre el orden constitucional y el estado de la solidad: ante esa fractura, Mora se preguntaba por las causas de la inestabilidad política de México, comparable a la de las demás republicas americanas, y creía encontrar la respuesta en la pervivencia de los hábitos del viejo absolutismo, que regalaban al sistema representativo a una estructura puramente formal, no arraigada en el orden social. Por eso llego a la conclusión de que se imponía revisar las metas liberales en función de las cuales se quería construir el México independiente: “El problema ya no consistía en garantizar la libertad individual mediante la limitación constitucional del poder arbitrario, sino en reformar la sociedad mexicana de manera Kee el individualismo pudiese tener algún sentido”. El vicio de la inconstitucionalidad que acabo con los sueños de Mora y de tantos otros, arraigo definitivamente en el sistema a raíz de los disturbios que siguieron a la presidencia de Victoria, cuando los partidarios de Guerrero rechazaron la elección que el Congreso había hecho de Gómez Pedraza como presidente de la República y se levantaron en armas para sostener a su candidato. A las alturas de 1840 José Mariah Gutiérrez Estrada se hacia eco del desencanto colectivo sobre la virtualidad del texto constitucional para organizar la nación mexicana de los temores que infundía el inmediato futuro: “Una Constitución, por mas sabia que sea, es un documento muerto si no hay hombres que sepan, quieran y puedan poner en practica sus benéficas disposiciones”.