El control social como pacificador de las relaciones sociales siempre está ligado a las relaciones de fuerza existente en una sociedad y a la amenaza o el ejercicio de la violencia para hacer cumplir las leyes que emergen del propio orden social. Existe el tipo de violencia legítima, que es aquella ejercida por el estado mediante la coacción, y el tipo de violencia ilegitima que es aquella ejercida por particulares, aquí entrarían los delitos, considerados un problema para el orden social, y que estos pueden ser cometidos por necesidad de subsistencia, por alguna pasión incontenible, una irracionalidad, perversión o anormalidad. Los ciudadanos se convierten en sociedad civil y son aquellos grupos de ciudadanos que aceptan la dominación. El propio Weber consideró a la burocracia como un tipo de poder y no como un sistema social.En los estados de derecho los objetivos y mecanismos de control social están recogidos en la legislación explícita. La ley nos establece lo que está bien y lo que está mal, lo que es justo y lo que es injusto, lo que es honesto y lo que es deshonesto, está en nosotros llevar a cabo tal acción o no, y será el estado, quien posee autonomía y monopolio legítimo de la violencia (Control Social) para poder castigar y mantener el orden social. Aquí entraría el derecho penal como medio “correctivo” como reacción o respuesta a tales conductas infractoras. Desafortunadamente la existencia de leyes no es un obstáculo para quienes poseen el poder porque la ley no actúa por si sola, necesita de aquellos con la facultad de aplicación para determinar si se cometieron o no, los supuestos tipificados en la ley, necesita tanto de mediaciones institucionales como de funcionarios administrativos o de funcionarios judiciales, esas mediaciones son la realidad del ejercicio del control social y como tal pone en acto la ley, o la desactiva si le es conveniente. Estas autoridades ejercen una presión social en la que obliga a la sociedad a cumplir los mandatos que el sistema impone mediante la dominación. Hoy en día, el que posee el poder reprime y tolera, castiga y facilita y peor aún promueve actos ilegales, en el más grave de los casos promueve al narcotráfico, que es sin duda el rostro más conocido de la violencia ILEGITIMA por la sociedad mexicana, es un fenómeno que ejerce un control social y recorre el país de norte a sur, atravesando las débiles barreras que el estado pone para intentar contenerlo. En base al número de homicidios que va dejando este fenómeno, se ha favorecido el nacimiento de un clima social de temor generalizado y pánico colectivo, que se justifica por la presencia innegable del crimen en las calles.
Como conclusión, cuando hablamos de violencia en México y control social, es necesario aclarar que existen distintos tipos de violencia y control social como la represión policiaca, el abuso del poder de altos funcionarios, la rebeldía de organizaciones sociales y los ajustes de cuentas de las organizaciones criminales, así se nos permite pensar sobre la violencia desde varias perspectivas y desde diferentes niveles de explicación, y no solo por lo que vemos en la televisión y diferentes medios masivos, que nos crean una sola cara acerca de la violencia en México: El narcotráfico.
Roberto Morales Morales
Buen trabajo igualmente, saludos.
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